Nace Ánimo de Lucro

Desde hace más de veinte años el teatro ha estado presente en mi vida, de una u otra forma, sometiéndola a frecuentes sinsabores, puntuales -aunque insuperables- euforias y a una permanente fascinación por el trabajo que, de hecho, se ha transformado desde 1997 en mi `modus vivendi´. La mayor parte de este período, en el que he gozado de la confianza de numerosas compañías de teatro profesional, Konjuro Teatro ha constituido la piedra angular de mis desvelos como actor, director y dramaturgo. Primero en el campo aficionado y, posteriormente, desde una perspectiva empresarial, los pasos de Konjuro han sido los míos, y míos han sido sus tropiezos o avances, alumbrando catorce montajes, cada uno de ellos jalón indispensable de mi trayectoria artística, vital. Hoy, dicho camino toca a su fin. Hoy, la necesidad de renovación -inherente (supongo) a cada artista que se precie de serlo- alumbra un nuevo proyecto, al que se incorporan hermanos de periplo ya conocidos y en el que, paradójicamente, todo resulta ignoto. Ánimo de Lucro, además de una declaración de intenciones, constituye una necesidad perentoria. Permítanme compartirla con ustedes.

Jorge Moreno